TRABAJO DE CAMPO EN LA FRONTERA DE LA CONCIENCIA

Una entrevista con Marilyn Schlitz
Por Elizabeth Debold

Si usted envía intenciones positivas a una barra de chocolate ¿Mejorará el estado de ánimo de quien se la coma? ¿Puede la emoción de una persona afectar los presentimientos de otra? ¿Puede la fisiología de un paciente de cáncer ser afectada por un ser querido entrenado en intención compasiva? Estas son sólo algunas de las fascinantes preguntas que el Instituto de Ciencias Noéticas (IONS, por sus siglas en inglés) ha respondido bajo la dirección de la Dra. Marilyn Schlitz. Sin embargo, la interrogante más profunda detrás todos estos ingeniosos experimentos se centra en el poder de la consciencia y la relación entre mente y materia. En las últimas tres décadas, Schlitz ha publicado más de doscientos artículos sobre investigaciones psi (capacidad psíquica o paranormal), sanación intercultural, estudios de consciencia, sanación a distancia y creatividad. A lo largo de su notable y productiva carrera, ella ha desafiado las fronteras de lo que puede ser probado científicamente sobre la naturaleza de la realidad; revelando cuán entrelazados verdaderamente están la mente, el cuerpo, la consciencia y la materia.
Schlitz, que es antropóloga médica de profesión, acaba de terminar su primer año como presidente del Instituto tras haber pasado más de una década como su científica principal y vicepresidenta de investigación. El IONS es el hogar perfecto para la investigación de vanguardia sobre la consciencia que Schlitz compara con ¨una práctica espiritual¨. Fundado en 1973 por el astronauta Edgar Mitchell, el IONS usa la investigación científica para descubrir la relación entre lo interno y lo externo, entre el dominio subjetivo y objetivo. Su objetivo y audaz misión es usar sus hallazgos para catalizar tanto la transformación individual como la colectiva.

Schlitz es una combinación poco común de empirista sensata, humanista de gran corazón y visionaria de amplia mirada. También es una tenaz racionalista que genuinamente está dispuesta a explorar ideas en lugares mucho más allá de lo que ya se considera poco convencional. Su investigación comenzó con métodos interculturales de sanación. Ha impartido sus conocimientos sobre la relación entre mente, materia, cuerpo y cultura en sus clases en la Escuela de Medicina de Harvard, la Escuela de Medicina de la Universidad de Nuevo México y el Centro Médico del Pacífico, donde ella es una de la científicas senior. Una conferencista codiciada por su capacidad de traducir ideas complejas a un lenguaje de sentido común, Schlitz ha dado charlas en las Naciones Unidas, el Instituto Smithsonian y el Explorers Club. Sin embargo, también ve su misión como ir más allá de la academia científica para asegurarse de que una audiencia mayor se entere de estos hallazgos sobre la compleja dinámica entre espíritu, ciencia y sociedad. Y de hecho, recientemente el mensaje de Schlitz ha llegado hasta el corazón de la cultura popular- Dan Brown, autor del Código Da Vinci, puso su investigación y un personaje vagamente inspirado en ella en el centro dramático de su última novela de suspenso, El Símbolo Perdido.

En esta entrevista, la Dra. Schlitz nos lleva a su creativo y prolífico mundo, y comparte cómo ha flexibilizado las herramientas rígidas de la ciencia para revelar los misterios multidimensionales de la consciencia.

ENLIGHTENNEXT (EN): Por más de quince años, usted ha sido parte del Instituto de Ciencia Noéticas, primero como investigadora y ahora como la presidenta, donde ha estado realizando investigación de avanzada que desafía las fronteras de la investigación científica. Empecemos por lo básico, ¿Qué son las ¨ciencias noéticas¨?

MARILYN SCHLITZ (MS): La definición sencilla de noético es saber directo. William James lo definió de una manera más poética como ¨estados de insight en profundidades de la verdad no explorada por el intelecto discursivo. Son iluminaciones, revelaciones, llenas de significado e importancia, todas sin articular aunque permanecen y como regla acarrean con ellas un curioso sentido de autoridad¨. Esta es una bella manera de entender que existen esas experiencias inefables e indescriptibles que llevan a la transformación. Las ciencias noéticas construyen el puente entre esos momentos de insight, epifanía, transformación o revelación y la perspectiva científica que nos permite traer el rigor y discernimiento que las metodologías de la ciencia representan.

EN: En este número, estamos explorando lo que la ciencia puede decirnos sobre la relación entre mente y materia. ¿Qué es lo que sugiere su investigación sobre la naturaleza de esta relación?

MS: Por treinta años he estado interesada en los poderes y potencial de la consciencia, que es como yo hablaría de la ¨mente¨ porque provee un marco de referencia mayor. He estado realmente interesada en cuán poderosa es la consciencia. En el dominio más convencional, estamos empezando a entender la conexión o correlación entre la consciencia y el mundo físico como unidos en mente/cuerpo. Sabemos tanto sobre los efectos negativos del estrés sobre el cuerpo y al mismo tiempo también sabemos que las personas pueden auto regularse. Pueden reflexionar sobre si mismas y desarrollar herramientas y capacidades para redefinir el estrés en algo que puede mejorar sus vidas. Están tomando decisiones conscientes que pueden ayudar a cambiar su fisiología y la reactividad que sus cuerpos experimentan. Las personas que empiezan a practicar la regulación corporal pueden posteriormente crear más harmonía en términos de su experiencia consciente.
Entonces, podemos pensar sobre la relación entre la consciencia y la materia en términos de relaciones y lo intersubjetivo -donde mi subjetividad y tu subjetividad se unen y las cosas cambian para nosotros. Por ejemplo, existe una respuesta placebo y/o una respuesta nocebo- el impacto negativo de la intención o expectativa. La literatura de las investigaciones sobre el tema nos dice de muchas maneras que la intención o expectativa de una persona puede tener efectos medibles sobre otra persona sin ninguna mediación consciente entre ellos, sólo a través de los acuerdos tácitos en lenguaje compartido. Una persona puede decirle a otra algo como, ¨Tienes un diagnóstico terminal y te vas a morir la próxima semana¨. Aunque puede ser más sutil que eso, como; ¨Eres una mala persona¨ o ¨No eres inteligente¨. Por ejemplo, se realizó toda una serie de experimentos en la que se manipulaban las expectativas de los maestros en el salón de clases. Si pensaban que ciertos alumnos eran estúpidos, al final del año, se encontró que esos niños tuvieron un desempeño menor que los de los niños que los maestros consideraban inteligentes. Este es otro nivel en el que la consciencia actúa en el mundo físico.
Entonces podemos empezar a buscar si hay maneras en las que la consciencia o mente puede trascender las fronteras físicas y la comunicación sensorial. Cuando trabajaba en la Mind Science Foundation en San Antonio, Texas, y luego aquí en el Instituto de Ciencias Noéticas, creamos protocolos de investigación en los que podíamos estudiar en el laboratorio experiencias que las personas reportan con respecto a un ente sanador capaz de influir en el cuerpo de otra persona a la distancia. Para poder hacer esto, se deben tomar en consideración todas esas otras explicaciones que acabo de identificar: la auto-regulación, la expectativa de los hechos, y algún tipo de factor ambiental que medie entre las dos personas. En nuestros experimentos, queríamos ver si algo más estaba ocurriendo.
Organizamos experimentos en los cuales invitábamos a una persona- un sanador, un psíquico o un investigador- al laboratorio y entonces colocábamos a un voluntario en otra habitación. Aquí en el Instituto de Ciencias Noéticas, contamos con un cuarto con blindaje electromagnético de 200 libras (90 kilos). Poníamos al voluntario en el cuarto blindado y monitoreábamos su fisiología. Nos fijamos en cosas como el ritmo cardiaco y la respiración que ocurre en el cuerpo automáticamente sin control consciente. Luego, teníamos a otra persona en otra habitación que intentaba en momentos aleatorios durante la sesión influenciar la fisiología de la persona a la distancia. A menudo hacemos que una fotografía de esa persona aparezca en un circuito cerrado de televisión de manera que el ¨emisor¨, por así llamarlo, pueda ver la fotografía en momentos aleatorios durante la sesión. Es un protocolo contrapesado y aleatorizado. Hemos descubierto en nuestro laboratorio, y lo mismo ha sucedido en otros laboratorios del mundo con distintos investigadores, una correlación significativa entre los períodos de intención y la fisiología de la persona que está distante. Esto sugiere que una dualidad entre mente y materia, o la conciencia y el mundo físico, es verdadera en un nivel de la experiencia y no en otro. Los datos del laboratorio ciertamente sustentan, en principio, un tipo de prueba de que existe un entrelazamiento que trasciende cualquier tipo de categorización simple.

EN: ¿Qué piensa usted que está sucediendo entonces entre la conciencia y la materia?

MS: En la ciencia, nuestros supuestos o paradigmas o visiones de mundo moldean nuestras preguntas. Nuestras preguntas moldean nuestros métodos. Nuestros métodos entonces moldean nuestras respuestas y nuestras respuestas moldean nuestras teorías. El supuesto aquí es que podemos desarrollar protocolos científicos que nos permitan explorar esas preguntas. Al hacer esto, tenemos que establecer ciertos supuestos sobre cómo diseñaríamos un proyecto que provea evidencia.
La manera en que hacemos esto es muy similar a cómo se podría pensar sobre una frecuencia de radio. Uno enciende la radio, la onda se desplaza y luego es captada por un receptor. Tenemos al emisor y al receptor. Esto funciona como metáfora para pensar sobre el diseño de la investigación. Pero lo cierto es que nuestro análisis es completamente correlacional. Estamos buscando la correlación entre la intención y la fisiología. No es causal. No estamos mostrando que la conciencia causó un cambio. En el laboratorio, podemos demostrar que existe una correlación entre la intención de una persona y la respuesta fisiológica de otra. Si bien no quiero sobre dramatizar la física cuántica (a estas alturas ya ha sido sobre sensacionalizada), salen nuevos datos cada día que sustentan empíricamente los supuestos de la teoría cuántica.
En la física cuántica, existe la idea de la correlación y el entrelazamiento de las partículas por lo menos en el nivel subatómico. Sin embargo, ahora están saliendo algunos nuevos estudios que demuestran el procesamiento cuántico a nivel macro; en células, en ambientes que son cálidos y húmedos. Si de hecho, esos datos son corroborados, entonces esto provee un marco de referencia para entender nuestros resultados como una especie de sistema entrelazado que lleva a correlaciones que ocurren bajo condiciones que excluyen intercambios sensoriales de información convencionales.

EN: ¿Cuáles son las implicaciones de esto?

MS: Esa es una pregunta muy compleja. Estamos viviendo con el legado del Renacimiento y del acuerdo político que se pactó en esa época, por buenas o malas razones, para separar la ciencia del alma, por así decirlo. Descartes tomó el cuerpo, y la Iglesia se quedó con todo lo demás. Esto creó finalmente a una visión de mundo que nos separa del mundo – creando la idea que el único conocimiento válido es objetivo y que para poder hacer ciencia y para poder encontrar algo real, uno tiene que poder tocarlo, saborearlo, medirlo, manipularlo allá afuera. El sello característico de la ciencia es este desapego objetivo del experimentador/investigador del objeto de su investigación. Eso es bueno. Hemos aprendido mucho haciendo eso. Pero el problema es que hemos creado un mundo en el que nos hemos separado de nosotros mismos.
Pienso que estamos en momento en que el mundo está empezando a reflexionar sobre los supuestos de ese paradigma. Aunque ciertamente no es el mundo entero. La ciencia de la física materialista está vivita y coleando, y prosperando, no hay duda sobre esto. Al mismo tiempo, estamos viviendo en la realización de un paradigma – la física cuántica – que surgió hace unos cien años. Desde el punto de vista del paradigma dominante, eso es aún bastante físico. Hans-Peter Dürr, físico cuántico y amigo mío, habla sobre cómo todos seguían buscando la parte elemental de la materia – continuamente intentando conseguir la unidad más y más pequeña que fuera ¨eso¨. Finalmente, los científicos están descubriendo que no hay una partícula elemental de la materia ya que la materia sólo se forma en relaciones. Es la relación entre las partículas en el nivel más fundamental lo que empieza a crear formas. La forma entonces emerge de la relación entre mayor escala y mayor complejidad. Y entonces la forma se convierte en varias manifestaciones de vida.
Yo tomo eso y digo, está bien, en vez de pensar sobre la realidad en el contexto de separación, a lo mejor lo que realmente necesitamos es un modelo que nos permita pensar sobre los principios organizativos de la vida como fundamentalmente relacionales. Hay aspectos trascendentes de nuestra interconexión que están sustentados de una manera abstracta por la física. Están sustentados por la teoría de la complejidad, que representa el próximo cambio de paradigma posible. Permite la reconciliación, la relación entre el modelo newtoniano de causa y efecto y el modelo cuántico de correlación y entrelazamiento, y empieza a construir un puente entre todos los distintos aspectos del ser. Eso representa una manera muy interesante y atractiva de mirar lo que está pasando cuando hablamos de estos datos.

EN: ¿Puede decirnos más sobre lo que el nuevo paradigma implica?

MS: Primero, diría que la consciencia es importante por todo tipo de razones. La fuente de la gran mayoría del sufrimiento que sucede en este planeta proviene de una visión de mundo errada. Es decir, volviendo a la idea de la relación como principio organizativo, mientras más vemos la interconexión y el entrelazamiento al tiempo que reconocemos nuestra individuación, más pienso que podemos efectuar cambios positivos en el mundo. Este es un momento de una complejidad, cambio y convergencia tan enormes – la globalización en todos los niveles, desde lo imaginario a lo económico, a lo político. Lo que creo que está emergiendo es una multiplicidad de visiones de mundo. No es como si todo fuera a ser uno, pero todo está informado por uno debido a la tecnología y el turismo y todas las manera en las que estamos conectados. Pero también existe un impulso creciente hacia la diferenciación. El momento de cambio hacia un nuevo paradigma viene en una meta-consciencia o meta-visión de mundo que tiene la capacidad de contener la multiplicidad y hacerlo de manera generosa. No queremos ser todos iguales, pero podemos crear un conjunto de habilidades dentro de nosotros mismos que nos haga menos reactivos, más abiertos, más inclusivos, más dispuestos a expandir nuestro sentido de grupo interno, tal como cuando la perspectiva de alguien es diferente a la nuestra, y podemos apreciar que es parte de la biodiversidad que finalmente lleva a un ecosistema saludable.
Hay lugares en todo el mundo en los que se está haciendo trabajo muy emocionante. Una de las cosas que me gustan actualmente es que hay una fraternidad global, por así decirlo, de científicos renegados que están interesados en hacer estas preguntas profundas y tratan de hacerlo con verdadero rigor y discernimiento. Es un momento dinámico y significativo. No hay una teoría o modelo dominante que explique lo que es la consciencia. Y eso es un desafío, pero la oportunidad es que hay mucho potencial ahí. Si podemos mantener abierto un gran paraguas de manera que se puede incluir e integrar diferentes perspectivas, hay un potencial de avance significativo.

EN: ¿Qué impacto ve usted que estas investigaciones del IONS y otros científicos renegados tiene o ha tenido en la comunidad científica?

MS: El paradigma está cambiando y es muy interesante ver lo que está pasando en la física cuántica, por ejemplo. También está todo este increíble trabajo que está sucediendo en el área de la psicología positiva, en el campo de la psiconeuroinmunología, en las áreas emergentes de la medicina complementaria o alternativa, y en la ciencia de la meditación. Todas esta áreas en las que el Instituto de Ciencias Noéticas ha estado involucrado desde los 70s, ahora se están convirtiendo en noticia de primera plana en el Wall Street Journal, Time Magazine, Newsweek, y otros por el estilo. Muchos científicos que crecieron durante los 60s y 70s y que han tenido algunas de estas experiencias noéticas ya han obtenido sus grados o posiciones académicas y están empezando a efectuar cambios, ya sea en escuelas u hospitales, o negocios, o laboratorios. Todavía hay una tremenda resistencia, pero también un creciente interés en entender la conexión entre mente y materia y por qué eso es importante para la manera en la que vivimos nuestra vida.
En términos de la cultura popular, recientemente tuvimos la gran oportunidad de ser personajes de ficción en la extraordinaria novela de Dan Brown, El Símbolo Perdido, en el que aparece el Instituto de Ciencias Noéticas. Esa fue una especie de experiencia posmoderna para nosotros de géneros que convergen: un escritor de ficción toma mucha de la ciencia en la que hemos estado trabajando durante estos años y provee este interesante drama cargado de acción que incluye a nuestra historia en una historia ficticia. Noético es ahora una palabra en la que las personas piensan.

EN: Es fascinante lo que pasó con la novela de Dan Brown. Muchos científicos dicen que la ciencia ficción ha sido el ímpetu para las ideas que exploraron. Pero esto parece ser al revés. Sus investigaciones reales se convirtieron en la base para esta novela.

MS: La verdad es que el libro de Dan es ficción y que, si bien utiliza mucha de nuestra investigación para dar peso a las aventuras de su personaje principal, hizo saltos creativos a lugares que aún no hemos alcanzado. El libro es un ejemplo de lo que describiste – muchos avances importantes llegan cuando la ficción invita a la imaginación a pensar más allá de la ciencia y entonces la ciencia puede empezar a trabajar hacia eso.
Yo hago algunas investigaciones con los Achuar en la Amazonia Ecuatoriana. Ellos tienen la práctica de compartir sueños. Creen que el alma viaja por la noche y vuelve con información sobre el espíritu del mundo y que la única manera de verdaderamente usar ese conocimiento es compartir el contenido de los sueños de cada individuo para poder saber cómo deben proceder durante el día. Puedes tomar algo como el programa Apolo y decir que representa un sueño colectivo: todos nosotros como civilización, durante el curso de una década, alcanzando lo imposible. Soñamos juntos. Imaginamos juntos e hicimos que algo que no era posible se manifestara. Nos convocó nuestra grandeza gracias a ese impulso de la imaginación. Pienso que lo mismo es cierto en este momento en la medida que podemos tener un sueño que finalmente se trata de la sustentabilidad de nuestro planeta, nuestro desarrollo holístico como criaturas integrales, y la capacidad de evolucionar de maneras que son mucho más beneficiosas para la vida. Entonces podemos empezar a pensar sobre, bueno… ¿Cómo empieza uno a manifestar eso? Hay muchas maneras de empezar a soñar juntos, mantener la visión de posibilidad, y entonces aterrizar ese sueño en acciones que se llevan a cabo un paso a la vez, pero llevan a la manifestación de una intención común.
Pero también quisiera hacer una advertencia. Actualmente muchas películas y libros populares que se enfocan en cómo la intención puede crear realidad exageran el poder de la intención, lo que puede llevar al sufrimiento. Hay muchas personas que piensan pensamientos perfectos. Son grandes personas –maravillosos, humanos, seres evolucionados – y que mueren de cáncer. Decir algo como, ¨Deberías haber pensado más positivamente y no te habrías enfermado¨ sólo aumenta el sufrimiento y finalmente no toca lo que en vedad está pasando. La intención es parte de la historia. La biología es parte de la historia. La química es parte de la historia. La física también, todo es parte de la historia. Debido a que la conciencia y la intención básicamente fueron enterradas por este paradigma positivista y materialista, ha ocurrido una sobre compensación. Debemos encontrar el equilibrio sano entre ellos.

EN: ¿Cómo piensa que estas investigaciones están cambiando la forma de pensar?

MS: La ciencia fundamentada ayuda a aterrizar estas experiencias noéticas. Vivimos en un mundo que se basa en la evidencia. Mucha de nuestra población en realidad demanda más que sólo creencias. Somos curiosos, y la ciencia permite la exploración de lo desconocido. Me gusta pensar en la ciencia como una práctica espiritual por su profundo interés por lo misterioso, luego un proceso de revisión, y de ahí se sumerge en otro nivel. Puede refutar cosas que creemos ciertas y puede revelar nuevos conocimientos. Se trata de confirmar tanto lo que sabemos de los antiguos como lo que hemos sabido intuitivamente en nosotros mismos, y rechazar algunas de esas cosas que pueden ser meras supersticiones. El momento que es muy emocionante para mí, es el momento de convergencia entre epistemologías. Tenemos métodos que vienen de distintas tradiciones de sabiduría espiritual para estudiar la consciencia y métodos para traer la mirada objetiva a la conversación. No es que uno le gane al otro. Mientras más podamos hacerlos conversar, más posibilidades tenemos de obtener algunos avances realmente significativos para entender quiénes somos y en qué somos capaces de convertirnos.

EN: ¿Cuál es la evidencia más convincente que haya visto que sugiera que el paradigma científico tradicional no es una manera correcta de entender la realidad?

MS: Para mí, la información más convincente vino de una perspectiva personal bajo circunstancias científicas bien controladas. Estuve en un experimento con un grupo de estudiantes de Julliard School, el conservatorio de música, danza y actuación en Nueva York. Estos estudiantes son los mejores y más brillantes. Estaba interesada en averiguar si existe una correlación entre alta creatividad e intuición. Llevamos a estos jóvenes a un laboratorio en Princeton e hicimos lo que llamamos un experimento ganzfeld. Esto es básicamente una técnica para crear una experiencia parecida a un sueño sin que nadie se durmiera. Se colocan estas especies de bolas de ping-pong partidas por la mita sobre los ojos de las personas y se toca ruido blanco en sus oídos de manera que bastante pronto, mientras sus ojos están aún abiertos, empiezan a ver imágenes. Es una técnica para inducir introspección e imaginería interna. Entretanto, teníamos a una persona en otra habitación que estaba mirando un vídeo y el vídeo había sido elegido de entre cuatro vídeos de un conjunto que venía de un conjunto mayor con cientos de vídeos.
Yo fui la persona en un par de esos experimentos que estaba haciendo el ¨envío¨. Yo miraba un vídeo de la escena del descenso al infierno de la película Estados Alterados. La escena es toda roja y hay un crucifijo y una corona solar y mucho humo, y entonces este lagarto inmenso abre y cierra la boca.
Estaba sentada con auriculares puestos escuchando a la persona en el estado de ganzfel, un estudiante de actuación de Julliard, que estaba describiendo la imaginería que simplemente aparecía al azar en su mente. Este era un experimento controlado, aleatorizado y doble ciego. Y te juro que empezó a describir una corona solar, un crucifijo, ¨rojo, rojo, rojo¨, y entonces justo cuando yo miraba a este lagarto abrir y cerrar la boca, dijo, ¨Veo a un lagarto gigante abriendo y cerrando la boca¨. Al final del experimento, se le mostró los cuatro videos en ese conjunto. Se le pidió que clasificara cuál de ellos se acercaba más a lo que había imaginado, y cuál era segundo, tercero y cuarto. Por lo tanto, fue capaz de juzgar objetivamente cuál de ellos encajaba con su experiencia subjetiva. Las probabilidades son, si no se demuestra psi, que una persona acierte en un veinticinco porciento sólo por suerte. En este experimento, la población promedio acertó treinta y tres por ciento. En la población de Julliard, obtuvimos un índice de éxito de cincuenta por ciento. Los músicos entrenados en música clásica obtuvieron un setenta y cinco por ciento de aciertos. Tenemos tanto datos cuantitativos como cualitativos que para mí fueron tan convincentes que de verdad me ofrecen combustible para continuar mi viaje.

EN: Una última pregunta ¿Piensa que su mente sobrevivirá la muerte?

MS: Depende de lo que quieras decir. ¿La sobrevivencia de una personalidad? ¿La sobrevivencia de una energía? Ciertamente pienso que voy a sobrevivir a través de mis escritos y mi hijo, y las personas a las que he tocado en mi vida. En un nivel básico, sobreviviré porque si se trata de la consciencia y nuestras imaginaciones, permanecemos vivos de esa manera por supuesto. Más allá de esto, es una pregunta empírica y algún día tendré la oportunidad de saberlo.