EROS, BUDA, Y EL ESPECTRO DEL AMOR: Andrew Cohen y Ken Wilber

Introducción: En un día soleado y caluroso de Agosto de 2010, el aire se llenó de expectativas en el santuario de una iglesia moderna reacondicionada en el centro de Boulder, Colorado. Personas provenientes de lugares alejados como Francia y Brasil convergieron en el Centro Integral de Boulder, llenando la sala para participar en un evento especial. Era la segunda vez en la historia de los diálogos Guru & Pandit, serie que han realizado por años, que el guía espiritual Andrew Cohen y el filósofo integral Ken Wilber conducían su conversación en vivo y en persona frente a una audiencia de pensadores integrales y de evolucionarios.

Desde el comienzo de la serie en las páginas de esta revista en 2002, estos influyentes diálogos han unido la profundidad de la experiencia de Cohen como maestro del despertar evolutivo con el conocimiento filosófico formidable de Wilber. Es una interacción creativa que no solo ha destacado la relación muy importante entre la teoría y la práctica  sino que ha abierto el nuevo territorio de la espiritualidad evolutiva con creciente sofisticación y claridad.

Al comienzo del evento, Jeff Salzman, fundador de Boulder Integral, dio una calurosa bienvenida a sus invitados. ¨Hoy hemos sido honrados con la presencia de dos personas extraordinarias, que nos han dado tanto al mapear  los mapas del nuevo territorio en el cual muchos de nosotros estamos viviendo, de una manera que suaviza los corazones y agudiza la mente.¨ En las horas siguientes, Cohen y Wilber exploraron su tema favorito- la intersección entre las grandes tradiciones místicas del pasado y las nuevas expresiones de la realización espiritual hoy en día. Muchos de los que estaban presentes dijeron que vislumbraron la posibilidad emergente de una fusión filosófica a un nivel más alto entre el Despertar Evolutivo de Cohen y la Teoría Integral de Wilber, mientras a otros les impresionó la sinergia respetuosa que sintieron entre estos dos exploradores evolutivos que parecían estar más que nunca en sincronía.

En el artículo que sigue, basado en dos de las mejores preguntas de los presentes, Cohen y Wilber exploran la relación entre la iluminación tradicional, la nueva iluminación y la fuerza universal de la evolución que es el amor.

Tom Huston

Andrew Cohen: (guru en sánscrito es el que enseña liberación espiritual desde su propia experiencia o realización). Se describe a sí mismo como ¨idealista con inclinaciones revolucionarias¨ y es reconocido como una voz definitoria en el campo emergente de la espiritualidad evolutiva. Cohen ha desarrollado una enseñanza original para el siglo veintiuno que él denomina el Despertar Evolutivo. Es también el fundador y editor en jefe de la revista EnlightenNext.

Ken Wilber: (pandit en sánscrito un erudito, el que es altamente competente e inmerso en sabiduría espiritual). Se describe a sí mismo como ¨defensor del dharma, un samurai intelectual.¨ Wilber es uno de los filósofos vivos altamente considerado hoy en día , su trabajo ofrece una síntesis completa y original de las grandes tradiciones psicológicas, filosóficas y espirituales del mundo. Entre sus libros, se cuentan Una breve historia de todas las cosas y Espiritualidad integral.

¿EL BUDA ESTABA ILUMINADO A MEDIAS?

Pregunta: Ken, le he escuchado decir que el Buda no estaba tan iluminado como lo está una persona iluminada hoy. Pensando en esto, me he encontrado con muchas definiciones diferentes de lo que es la iluminación. ¿Puede explicar por favor lo que quiere decir?

Ken Wilber: Bueno, este es un punto controversial, pero tengo una buena razón para seguir haciéndolo. Lo que he dicho realmente es que Gautama Buda estaba iluminado solo la mitad de lo que un sabio moderno tiene el potencial de serlo. Y para comprender por qué es así debemos considerar un par de hechos.
Primero, debemos comprender que la realidad consiste en dos dimensiones fundamentales: el dominio del vacío y el dominio de la forma. El vacío es la fuente intemporal, no manifiesta del ser y comprender ese vacío primordial ha sido tradicionalmente la iluminación espiritual. Eso es lo que el Buda llamó nirvana. Significa que nada está surgiendo. Es un estado de conciencia esencialmente similar al dormir profundo sin sueños en el que no hay dolor, no hay ser, no hay sufrimiento, no hay deseo- nada de eso. Es un lugar de paz, quietud y libertad más allá de la confusión de la existencia manifiesta. Y descubrir ese vacío no manifiesto siempre ha sido considerado como la manera para encontrar la liberación del samsara- la rueda de dolor y sufrimiento, nacimiento y muerte.
Gautama Buda entró en el vacío perfectamente, de manera que desde el punto de vista de ese conocimiento tradicional él estaba iluminado. Él experimentó una perfecta unidad en la conciencia y trascendió la multiplicidad de la manifestación, del tiempo y de la forma. Pero alrededor de ochocientos años después de Gautama apareció un hombre extraordinario llamado Nagarjuna, quien señaló que si uno es serio en la búsqueda de la unidad última no puede buscar solo nirvana separada de samsara, porque sigue siendo dualista. En vez, debe buscar la unión de nirvana y samsara, la unión del vacío y la forma, la unión de lo no manifiesto y lo manifiesto, a lo que Nagarjuna llamó no dualidad.
Esto abrió paso a la revolución budista Mahayana resumida en la famosa declaración del Sutra del Corazón: ¨Aquello que es forma no otra cosa que vacío; aquello que es vacío no es otra cosa que forma.¨ Y esto cambió dramáticamente la manera como se pensó la liberación. Ya no se pensó en ella como una manera de escapar de la mitad de la realidad y de esconderse en la otra mitad, sino como la unión de las dos mitades, encontrar  una iluminación que incluía tanto la libertad del vacío como el lleno  de la forma. De pronto,  ya no estás sólo iluminado  en la  propia conciencia de tu interior mirando a un mundo separado allá afuera. Ya no estás mirando la montaña, eres la montaña. Ya no estás mirando el sol, eres el sol. Ya no estás tocando la tierra, eres la tierra. Las galaxias circulan a través de tu sangre y las estrellas iluminan las neuronas de tu noche y eres uno con todo esto.
Ese es el primer punto- el Buda llegó al vacío, pero hasta donde podemos saber, él no realizó la plenitud de la no dualidad o el convertirse en  uno con toda forma.
El segundo punto consiste en que mientras el vacío es atemporal y no cambia, el mundo de la forma no lo es. Ahora nos damos cuenta que el mundo de la forma está cambiando, evolucionando y siendo continuamente. Eso significa que el mundo de la forma ha evolucionado dos mil quinientos años desde el tiempo de Gautama. Desde entonces, al menos tres etapas culturales principales se han desarrollado que ahora son parte del mundo estructural de la forma. Son aspectos de la realidad manifiesta a la que el Buda no tuvo acceso simplemente porque todavía no existían. De manera que el sabio de hoy está, en términos evolutivos, varios estadios más avanzado que el Buda. El sabio iluminado de hoy no es necesariamente más libre que el Buda- porque el vacío atemporal nunca ha cambiado- pero él o ella es más completo y capaz de vivenciar la unidad abarcando mucho más de la manifestación. En términos del desarrollo evolutivo, alguien que vive en el siglo veintiuno simplemente está más adelantado.

Andrew Cohen: Esta es una distinción importante. Hasta hace bastante poco tiempo en la historia humana el punto de referencia para el Absoluto, para despertar al Dios místico, era solamente el terreno vacío, intemporal, sin forma,  al que se refería Ken. Es una dimensión que existe antes de toda manifestación y cuando despertamos a ella nos sentimos libres de estar encerrados en una forma física y en un proceso cognitivo. Vivenciamos una libertad existencial profunda y una liberación de todo el mundo de la manifestación. Pero, como dijo Ken, todo cambia cuando descubrimos que el dominio del vacío y el mundo de la forma son uno y no dos, y más aun, que el mundo de la forma está evolucionando.
En un millón de años más la base tradicional para la conciencia iluminada- la realización del vacío, del puro Ser- será la misma que ahora porque esa dimensión de nosotros nunca puede cambiar. Por eso el Buda la llamó la que no ha nacido. Todo lo demás continuará desarrollándose en un proceso perpetuo de Devenir evolutivo. El Ser es atemporal y no cambia mientras el Devenir está en un proceso  continuo de desarrollo y emergencia- la emergencia de potenciales que no existen antes de que  se logren ciertas aperturas. En la medida en que el proceso de emergencia evolutiva continúe y que el potencial para realizar nuestra humanidad y la profundidad y amplitud de nuestra conciencia sigan creciendo, ¿cómo será una persona iluminada en mil años más? ¿O en cinco mil años? ¿Cuáles son los potenciales gloriosos que van a emerger entonces? Ni siquiera puedo empezar a imaginarlos. Esto hace que sea tan emocionante. No significa que el Buda no fue uno de los más grandes realizados de toda la historia, sino simplemente se trata de que hay una manera nueva, emergente, de comprender la meta del camino espiritual.  Hay una dimensión evolutiva radicalmente creativa de la iluminación a la cual solo estamos comenzando a despertar.

EROS: CREATIVIDAD Y URGENCIA EXTÁTICA

Wilber: Una vez más, las grandes tradiciones místicas  por lo general dividen el Absoluto en estas dos dimensiones: una es radicalmente atemporal y sin forma y la otra se relaciona con el mundo del tiempo y el espacio. En el Vedanta hindú, por ejemplo, la dimensión no manifiesta, sin forma del Absoluto se llama Nirguna-Brahman. Nirguna significa sin cualidades. Es Brahman o Espíritu absoluto sin ninguna cualidad. Pero cuando el Absoluto comienza a manifestarse en el mundo creado se le denomina Saguna-Brahman o Brahman con cualidades. Estas cualidades son básicamente las características más tempranas que uno pueda pensar que surgen a medida en que el mundo emerge en forma manifiesta. Ser, conciencia y gozo son las que se describen comúnmente en el Vedanta. Pero la creatividad, yo creo, es otra cualidad importante, a la cual Andrew y yo nos solemos referirnos con el término griego Eros. Es el deseo de existir, el impulso del Espíritu hacia formas de existencia cada vez más numerosas, más elevadas y más complejas. En otras palabras, Eros es el impulso de la evolución- el propio impulso del Espíritu hacia formas más y más complejas de manifestación Kósmica.1
Mientras mejor comprendemos  Eros también comprendemos en qué consiste la nueva iluminación evolutiva y cómo el Espíritu se manifiesta en el mundo del espacio y el tiempo. Además de ser-conciencia-gozo, es creatividad extática, urgente e innovadora. Estar conectado directamente a esta creatividad es una de las cosas que enseña Andrew y la llama el despertar a nuestro Ser Auténtico que es el ser espiritual en evolución, dinámico y liberado en oposición al ego no iluminado. Este concepto del Ser Auténtico se ha hecho cada vez más importante porque no solo es una expresión verdadera de la auto-liberación espiritual y el despertar sino que es radicalmente necesario en un mundo con problemas globales serios que requieren soluciones creativas originales. Desafía directamente la idea de que la espiritualidad es  inherentemente una retirada de la vida y no es útil para enfrentar los problemas del mundo. De hecho, tomar contacto con nuestro ser espiritual y con el impulso extático, innovador y creativo de Eros que el ser espiritual contiene es una de las pocas cosas que realmente pueden ayudarnos a enfrentar los problemas actuales.

Cohen: Eso es correcto. Es muy importante saber que cuando el Absoluto, lo no relativo, eligió crear el universo dio un salto radical de lo sin forma a la forma, de ser a devenir, de la no existencia a la existencia. Cuando ese salto ocurrió su naturaleza o cualidad cambió. La naturaleza o cualidad del Absoluto en su forma intemporal, no manifiesta, es siempre una paz perfecta. Pero el instante en que comenzó el tiempo y el Absoluto cambió de forma y entró en el proceso creativo como Eros su naturaleza y cualidad cambiaron completamente.
Como seres humanos vivenciamos esa cualidad como una urgencia extática. Y para los que estamos interesados en despertar a la evolución- y no solo comprenderla conceptualmente con nuestras mentes sino realmente despertar al proceso mismo como nosotros- tenemos que descubrir cómo ubicar la vibración primordial o pulsación del impulso evolutivo dentro de nuestro ser.
El primer lugar y el más fácil para localizar este impulso está en el deseo sexual. Cuando sentimos deseo sexual y el irresistible mandato biológico a procrear estamos sintiendo la urgencia extática del Big Bang expresándose dentro de nuestros propios sistemas nerviosos. Ese es el nivel más básico en que podemos sentir esta vibración pulsando a través de nuestros propios cuerpos físicos y cualquier animal también la puede sentir.
Pero el próximo nivel de este impulso es lo que hace únicos y extraordinarios a los seres humanos y es el mandato interno que sentimos para innovar. La especie humana está impulsada por mandato y compulsión interna para dar lugar a lo nuevo. Y cualquier ser humano se puede identificar con esto. En tus momentos más creativos, cuando expresas lo mejor de ti, cuando tus capacidades más elevadas se hacen presentes y te sientes muy entusiasmado e inspirado por lo que es posible y por las maneras en que puedes contribuir al proceso de vida, estás sintiendo urgencia extática. Estás sintiendo Eros. Si pones atención a cómo te sientes cuando estás inspirado por estos elevados potenciales creativos, verás que sientes extraordinario entusiasmo, falta de temor, libertad y espontaneidad. Tal como si estuvieses entrando en un estado meditativo muy profundo, tu ego se retira al fondo y lo que pasa al primer plano es el deseo incontrolable de dar lugar a lo que no ha existido antes.
Finalmente, el nivel más alto es el impulso espiritual- el deseo de ser más consciente. ¿De dónde viene el deseo a ser más consciente? ¿Por qué es que algunos de nosotros despertamos a una compulsión irresistible a ser más conscientes y que sentimos como ¨yo debo ser más consciente¨? Sentimos una obligación moral misteriosa que dice ¨yo no puedo permanecer en este estado semiconsciente. Debo evolucionar, tengo que evolucionar, no tengo otra elección.¨ Es la aspiración a ser un ser humano verdaderamente iluminado. Lo que hace que sea tan excitante es considerar esto en el contexto de la evolución y comprender que tu necesidad de ser más consciente y mi necesitad de ser más consciente son expresiones de la misma energía e inteligencia que inició el proceso creativo con el Big Bang- y que nos está impulsando hacia nuestra propia iluminación evolutiva ahora mismo. ¿Por qué? Porque es la manera en que el universo se puede hacer más consciente a través de nosotros.

¿QUÉ TIENE QUE VER EL AMOR CON ESTO?

Pregunta: Una de las experiencias que tengo frecuentemente cuando siento que estoy alineado con el impulso evolutivo es un amor increíble y un sentido de conexión con el mundo que siempre encuentro muy alentador y fortalecedor. Ustedes dos han hablado bastante acerca de la experiencia de éxtasis y urgencia y me puedo relacionar con eso, pero estoy pensando si acaso el amor es también una cualidad que pueda surgir potencialmente?.

Wilber: Desde la perspectiva de la Teoría Integral podemos ver dos expresiones fundamentales de amor activo en el Kosmos: Eros y Ágape que son las dos palabras griegas para el amor. En cualquier holón2 hay un impulso que llamamos Ágape a abrazar sus niveles inferiores ya existentes- por ejemplo, una célula abraza una molécula que abraza un átomo que abraza un quark. Eros es lo que impulsa a un holón a crear niveles superiores. Ágape tiene el poder de abrazar niveles inferiores y se puede sentir como lo que generalmente llamamos amor. Pero Eros también puede sentirse como lo que llamamos amor y este impulso hacia uniones creativas más elevadas es una de las cosas más sorprendentes de Eros y del universo mismo.
Piensen en esto. En un punto de la historia no había nada más que átomos deambulando por ahí. Y un día, varios átomos se juntaron y estaban sentados a tomar el té cuando de repente una membrana cae sobre ellos y forman una molécula. Todos estos átomos forman una molécula. Es realmente sorprendente que el universo hiciera esto. Algunos piensan que esto es un tipo de mutación azarosa- pero eso es exactamente lo que no es. Es lo opuesto de la casualidad o el azar. Es evidencia de una fuerza que está actuando en contra del azar en el universo.
Si la emergencia de las moléculas no es suficientemente sorprendente entonces lo realmente impactante es que docenas de estas moléculas, cada una de diferente tipo, cada una cumpliendo un rol diferente, se juntaron para la próxima fiesta. Estaban pasándolo bien, rumbeando y bailando y de repente una membrana les cae encima y emerge una célula. Y lo que es más, está viva. Puede reproducirse. El hecho de que algo así pueda suceder es un milagro. Es simplemente increíble.
Las células deambularon por ahí durante mucho tiempo. Eventualmente, algunas se juntaron. ¡Y paf! Otra membrana separatoria cae alrededor de ellas y emergen organismos multicelulares y vida vegetal.
Y así continúa y se crean unidades superiores a medida que nos movemos desde la vida vegetal a la vida con capacidad motriz y a la emergencia de animales. Y los animales se hacen más y más complejos a medida que una red neural emerge, y luego un cerebro reptil, y luego un sistema límbico, y luego un cerebro paleomamífero, y luego una corteza. Y luego algo nuevo emerge con los seres humanos: el neocortex que hace posible que tú puedas comprender estas palabras.
Todo esto, sin excepción, está impulsado por el amor. Los grandes filósofos a través de la historia se han referido a ello mediante muchos nombres. Eros es uno de los más comunes.
La teoría evolutiva neo darwiniana sostiene que todas estas transformaciones a niveles superiores fueron solo el resultado del azar y la casualidad. Pero no hay manera de que el universo haya avanzado desde los átomos a Shakespeare mediante tentativas al azar. Este es un proceso extraordinariamente dirigido. El astrofísico Erich Jantsch se refirió a la evolución como  una ¨auto organización mediante la auto trascendencia¨,  lo que es una manera acertada de pensar acerca de ella. Cuando esto se observa en seres humanos, Eros aparece en niveles de unidad y conciencia cada vez más elevados y auto trascendentes.
En otras palabras, la conciencia inicialmente es egocéntrica y se ocupa solo de sí misma o lo que Carol Gilligan llamó en su investigación sobre mujeres el estadio ¨egoísta¨ de desarrollo. Luego pasa al estadio etnocéntrico, que ella llamó ¨de preocupación por el otro¨ porque al mirar fuera de tu propio ser egocéntrico- a tu familia o grupo étnico- puedes empezar a preocuparte por ellos. La preocupación por el otro y el amor, en cierto sentido, comienzan a existir en este nivel etnocéntrico. Luego viene el estadio mundocéntrico y lo que Gilligan llama el paso desde la preocupación por el otro a la ¨preocupación universal.¨ Esto significa que tú comienzas a preocuparte por todos los seres humanos. Empiezas a sentir un amor universal por la humanidad, un amor que te identifica con todos los seres humanos en el mundo. Y luego, al pasar al estadio kosmocéntrico te identificas con todos los seres sensibles en todos lados y sientes amor por todos ellos.
Lo que esto significa, esencialmente, es que hay un espectro del amor. El amor, visto en un contexto evolutivo, es una emoción  que se extiende hacia afuera en un abrazo que incluye cada vez unidades mayores y más amplias. Significa que te trasciendes a ti mismo más y más- y eres más Ser Auténtico y menos ego- hasta que ocurre una dramática auto liberación y auto realización. Despiertas a tu ¨Identidad Suprema¨, como la llaman los sufis, que es la unidad radical con la totalidad de la existencia.

CUANDO EL AMOR AMENAZA EL STATUS QUO

Cohen: Creo que las implicaciones de estos niveles superiores del amor pueden ser muy profundas. Especialmente en un contexto de iluminación, el despertar a lo que llamamos amor espiritual realmente amenaza el status quo- tanto el status quo de nuestras vidas personales como nuestro status quo culturalmente compartido. A menudo la gente en ambientes espirituales usa la palabra amor de una manera que hace sentir a todos una calidez difusa y poco auténtica. El verdadero amor es y siempre será una experiencia extática de euforia. Pero en mi experiencia, la emergencia de un amor espiritual auténtica, que es parte del proceso de despertar a lo absoluto o no relativo, amenaza profundamente el status quo de nuestro ser separado y personal. Nos compele y nos desafía a dar un gran paso adelante y hacia arriba por las razones más relevantes que podamos imaginar.

Wilber: Y eso es amenazante. ¡Un latigazo en el templo!

Cohen: Absolutamente. Y tenemos que reconocer, como tú dijiste, que hay muchos niveles diferentes de amor. Alguien puede decir, ¨me encantan los espaguetis.¨ Bien, ese es un tipo de amor, o ¨quiero realmente a mi perro.¨ Esta es también una experiencia de amor auténtica. O ¨amo a mi esposa¨; ¨amo a mi hija¨; ¨quiero a mis amigos¨; ¨quiero a mi comunidad.¨ Y así en adelante. Estas son todas experiencias emocionales reales y todas tienen cualidades diferentes.
Pero cuando despertamos a las dimensiones más profundas de las manifestaciones no relativas y absolutas del amor, comenzamos a sentir una cualidad de emoción que es de un orden distinto. Trasciende radicalmente cualquiera de nuestras menores experiencias de amor y puede comenzar a remecer- de manera muy directa, poderosa, conmovedora, y a veces chocante- muchas de las nociones de amor que teníamos antes de estar iluminados por esta experiencia mucho más profunda de amor espiritual. Es posible que empecemos a ver más claramente y no sentirnos tan unidos con el otro o los otros de la manera como lo hacíamos antes. Ahora los vemos desde una perspectiva más elevada y sentimos un amor que ya no es personal. No está fundado en el apego o en la experiencia histórica o personal. De pronto descubrimos que este amor comienza a incluir más del mundo, más del universo, más del Kosmos. Es un tipo de amor más inclusivo y menos exclusivo.
Los individuos con los cuales teníamos estas experiencias de amor y apego más relativas pueden inclusive sentir que ya no los queremos. Por supuesto que no los queremos menos. Simplemente, hemos encontrado una fuente más profunda de amor que incluye mucho más del Kosmos- específicamente del interior del Kosmos. Descubrimos que ya no amamos tanto a los individuos como amamos a la conciencia misma. Y eso cambia profundamente la manera como nos relacionamos con el mundo. Cambia la cualidad de nuestras relaciones. Cambia hasta la manera en que pensamos acerca de lo que significa la palabra relación y nos fuerza a cuestionar todo literalmente.
La experiencia de amor espiritual auténtico siempre desafía el status quo de nuestro ser personal de una manera muy dramática, evolutiva y profundamente inspiradora. Pero el punto es que si realmente queremos saber lo que es el amor, si queremos estar intoxicados con el amor espiritual, tenemos que estar dispuestos a renunciar a nuestro apego a la manera como han sido las cosas. Las cosas pueden cambiar dramáticamente o quizás no cambiar tanto, pero tenemos que estar preparados para que la tierra tiemble. El amor verdadero crea terremotos y nos revela un paisaje completamente diferente de cualquier cosa que hayamos conocido antes.

Wilber: Mientras más alto subas en el espectro de la conciencia, mayor capacidad vas a tener para el amor. Y lo que tú describes es un amor que nace de una conciencia muy elevada por cierto. Es una identidad con todo el dominio manifiesto. Y este amor por toda la manifestación, este amor espiritual, es el impulso extático de Eros que nos lleva al comienzo del universo, uniendo todo durante catorce mil millones de años en unidades más y más elevadas sin renunciar nunca.

Cohen: Eso es cierto. Sería bueno volver atrás brevemente a lo que decías acerca de que hay dos tipos diferentes de amor espiritual- Eros y Ágape- porque he pensado mucho sobre esto y es una distinción significativa para  la comprensión del Despertar Evolutivo.
Si observamos las nociones más tradicionales de iluminación en Oriente y Occidente, la idea parece ser que una vez que un individuo despierta a quien es realmente como Espíritu, la expresión exterior de su despertar comúnmente tiene que ver con la sanación- sanar compasivamente el sufrimiento que existe en el mundo. Históricamente, ha habido muchos grandes maestros espirituales y seres iluminados- y hay muchos hoy- que expresan su despertar mediante el trabajo heroico, valiente y profundamente compasivo de sanar el sufrimiento en el mundo, que es muy real. Pero es poco común que veamos el tipo de Eros extático orientado al futuro que describimos aquí. Yo creo que cuando uno despierta a Eros o el impulso evolutivo, tarde o temprano cambia la inclinación inevitablemente. Y nos preocupamos menos de sanar el mundo y más de crear lo que es verdaderamente evolutivo y nuevo.
Una de las pocas veces que he visto expresar esto en las tradiciones es en la historia bíblica de Jesús caminando junto a sus discípulos. Un hombre se acerca a ellos, queriendo seguir a Jesús, pero pregunta si puede enterrar a su padre primero- de acuerdo a la tradición judía debes enterrar a los muertos. Y Jesús le dice, básicamente, ¨¡deja que los muertos entierren a los muertos! Lo que estamos haciendo es más importante.¨
Cuando despertamos a estos nuevos potenciales emergentes y si continuamos en el camino y no nos detenemos, nuestro interés en dar lugar a lo que es posible es mucho mayor que en sanar los problemas y el sufrimiento que existe a nuestro alrededor. La  experiencia de amor como Ágape y la experiencia de amor como Eros, como yo la entiendo, son dos manifestaciones muy significativas pero muy diferentes del amor espiritual- y dos expresiones muy diferentes de la conciencia iluminada. Y es importante comprender que el amor espiritual viene en estas formas diferentes. Debemos estar conscientes de esto porque cuando nos sintamos sobrepasados por el poder del amor, podremos reconocer lo que sentimos y darnos cuenta de que no son iguales.

GUERREROS DE LO POSIBLE

Cohen: Quiero agregar que Eros mismo crea más Ágape al impulsar el proceso de la evolución hacia una inclusión más amplia y elevada. En los seres humanos, Eros impulsa el cambio desde los estadios de conciencia egocéntrico a etnocéntrico, de etnocéntrico a mundocéntrico, y de mundocéntrico a kosmocéntrico. Y a medida que emerge cada nuevo nivel de conciencia y amor, la comprensión anterior que teníamos del amor se renueva completamente para abrazar más del Kosmos, lo que puede ser bastante dramático.
Como mencioné antes, el movimiento del nivel egocéntrico al etnocéntrico es un salto enorme, porque significa de manera impactante que ya no me preocupo solo de mí mismo. Realmente, me preocupo por los otros. Comienzo a preocuparme de mi familia, mi tribu, mi grupo religioso y mi nación. Este es un movimiento ascendente a una modalidad de preocupación, a una modalidad etnocéntrica. Pero es aún más impactante cuando Eros empuja el nivel etnocéntrico hacia el mundocéntrico- y esto empuja a fundamentalistas, por ejemplo, que piensan que poseen el camino correcto hacia Dios y que tú vas a arder en eterna condenación si no aceptas a Jesús como tu salvador personal. Cuando Eros mueve a los fundamentalistas etnocéntricos al nivel mundocéntrico se dan cuenta de que todos los seres humanos deben ser tratados justamente  sin importar la raza, el color, sexo o credo. Ese es un tipo de amor impactantemente diferente a pesar de que el amor etnocéntrico es también un amor genuino. ¡Los nazis amaban a sus familia, solo que no amaban a las familias de los otros! El nivel mundocéntrico representa un grado más elevado de amor que el etnocéntrico. Finalmente, el estadio kosmocéntrico es una explosión más allá del mundocéntrico, que es estar atado a una identificación finita con el hecho de ser humano, y empezamos a amar a todos los seres sensibles y a toda la trayectoria evolutiva que nos ha guiado hasta este momento. La readaptación dramática que cada nuevo nivel de amor pueda significar sigue en todos los niveles superiores de la escala.
Hoy en día, la humanidad está confrontada por problemas enormes que no se pueden resolver simplemente por estados-naciones etnocéntricos, porque son de verdad  de magnitud global. Si no tenemos individuos que tengan una mayor capacidad de inclusión, con más amor y amplitud creativa- lo que significa que sean por lo menos mundocéntricos- estamos realmente en dificultades. Creo que todos intuimos esto y creo que muchos de nosotros sabemos que el impulso que sentimos hacia la espiritualidad integral y evolutiva es realmente el impulso a comprender la situación global para poder manejarla y ser capaces de hacer una contribución positiva a la situación porque, una vez más, si no lo hacemos tendremos muchas dificultades.
No es un accidente que esta sea la primera vez que los problemas de la humanidad se han vuelto esencialmente globales y que sea también la primera vez en la historia que nuestra filosofía y espiritualidad sean globales, integrales y evolutivas. Creo que estas cosas están surgiendo juntas. Están surgiendo las mentes y espíritus evolutivos que serán capaces de enfrentar estos problemas globales. De manera que son mentes y espíritus globales para problemas y soluciones globales. Creo que todos podemos sentir profundamente dentro de nuestro ser lo importante que es esto y que es un llamado muy nuevo para muchos de nosotros.

Cohen: Y agregando a esto, en relación a pensar cómo enfrentar la crisis global y los problemas que estamos enfrentando colectivamente como especie, creo que el estadio mundocéntrico de desarrollo es suficiente. El nivel mundocéntrico debiera ser suficiente para permitirnos solucionar los problemas que todos enfrentamos porque para estar a la altura de la ocasión y realmente trabajar juntos necesitamos ser capaces de considerarnos como parte de un proceso mundial- como seis mil millones de ciudadanos del planeta Tierra- y nada menos que eso.
Pero una vez que hemos despertado a la perspectiva kosmocéntrica podemos ver que todo lo que está ocurriendo aquí en la Tierra- incluyendo todo lo que está ocurriendo dentro de nuestra propia conciencia interior- ha sido producido y es parte de un despliegue kósmico. Esta comprensión crea más distancia en torno a los eventos reales que están ocurriendo dentro de nuestra psiquis, dentro de nuestra cultura y en el mundo que nos rodea. Aprender a ver todo lo que está ocurriendo como parte de un proceso kósmico- no solo intelectualmente sino como un tipo de despliegue interior- con seguridad va a despertar la compasión dentro de nosotros. Pero también va a despertar el reconocimiento por lo increíblemente delicado que es todo este experimento. Veremos que lo que está pasando aquí es casi insoportablemente conmovedor en su sensibilidad y delicadeza y reconoceremos cuánto potencial inimaginable hay en los seres humanos si sobrevivimos y continuamos- y cuánto se malgastaría trágicamente si no lo hacemos.
Al dar el paso más allá del nivel mundocéntrico y despertar al estadio kosmocéntrico comenzamos verdaderamente a considerar todo desde la perspectiva de la evolución y del tiempo profundo que nos ayuda a desarrollar un sentido mayor de reconocimiento por lo milagroso del proceso, lo milagroso que somos todos, lo extraordinaria que es la historia humana y lo extraordinaria que es la naturaleza. Comprendemos más y más por qué tenemos los problemas que tenemos. Nos sentimos mucho menos victimizados por los problemas que enfrentamos y vemos que en realidad no tenemos una excusa para rendirnos al cinismo o nihilismo. Si todo pudiese haber ocurrido de otra manera lo habría hecho. Pero no fue así, porque es así como la evolución ha estado trabajando a través de nosotros, haciendo lo mejor que puede. La humanidad ha estado haciendo más o menos lo mejor que hemos sido capaces de hacer hasta ahora.
Comenzamos a ver todo de esta manera mediante el lente kosmocéntrico, pero esto no resta en nada el sentido de urgencia abrumadora que tenemos que despertar y encontrar una manera mucho mejor de hacer las cosas.  Si no resolvemos estos problemas el gran experimento de la vida, por lo menos en este rincón particular de nuestra galaxia, probablemente no va a funcionar. Al mismo tiempo, comenzamos a encontrar un sentido creciente de apreciación por todo lo que ha ocurrido, incluyendo los problemas. Nos damos cuenta de que el conflicto y la lucha son partes inherentes del proceso evolutivo y esto nos da más fuerza para continuar y tomar responsabilidad por todo ello. Esta es una perspectiva vasta, evolutivamente iluminada que abre nuestros corazones de la manera más grande, inspirándonos a ponernos de pie, seguros de nosotros mismos, a ponernos a trabajar y estar dispuestos a ser guerreros de lo posible.

 

Traducido por: Sylvia Tafra

 

1 En la Teoría Integral de Ken Wilber, el término griego Kosmos se refiere a la totalidad de la existencia en evolución, abarcando no solo el cosmos material sino también las dimensiones biológicas, emocionales, mentales, psíquicas y espirituales que constituyen nuestra realidad multidimensional.

2 En la Teoría Integral, un holón es un componente fundamental de la realidad, definido como algo que es una entidad completa en sí misma y simultáneamente es parte de una totalidad más grande.