AGUA, AGUA POR TODOS LADOS – Resumen

Jim Garrison tiene una misión –una misión de diez años, para ser exacto- de “enverdecer” la economía global y reducir las emisiones de carbono en un 80 por ciento para el año 2020.
Entrevista de Ross Robertson

El 12 de noviembre, su Foro sobre el Estado del Mundo tuvo su conferencia 2009 en Washington, con el objetivo explícito de llamar la atención del planeta sobre la inmediatez y urgencia de la crisis climática. Durante los próximos diez años, esta asamblea internacional de líderes políticos y corporativos, ciudadanos e instituciones se va a estar reuniendo alrededor del mundo, desde China hasta Holanda, India y Brasil, en un esfuerzo concentrado de poner en movimiento los niveles de apoyo público y voluntad política necesarios para salvar a la especie humana de un decidido apocalipsis acuático. Y quizás lo más significativo es que van a estar enmarcando, dándole forma y evaluando todo este trabajo en el contexto del más moderno,  progresista y prometedor set de principios organizacionales que conocen: la teoría integral.  Es uno de los pocos sistemas de pensamiento que tiene el poder de capturar la realidad multidimensional de este tema crítico y, al hacerlo, ayudar a clarificar y empoderar nuestra respuesta. Como observa Garrison, “es sorprendente que al tiempo que el calentamiento global amenaza al mundo y nuestras estructuras financieras y económicas están colapsando, nuevos valores sociales emergen junto con las apreciaciones, habilidades y la tecnología que puede darle forma a un futuro sustentable y lo suficientemente resiliente como para encontrarse con los desafíos que nos afectan”.

EnlightenNext se puso al día con Garrison tras su regreso de un viaje a Brasil, donde estuvo estableciendo nuevas relaciones y conexiones y trabajando para movilizar a las generaciones de políticos brasileños que vienen para que lideren el camino con esa chispa creciente, políticamente sensible, globalmente relevante y espiritualmente urgente.

Dice Garrison: “Es realmente fácil para nosotros sentarnos en nuestros sofás y decir que el gobierno tiene que hacer esto y el gobierno tiene que hacer lo otro, eso es tan insostenible como las corporaciones y los políticos que criticamos. Manejamos autos con combustibles fósiles. Vivimos en inmensas casas ineficientes. Comemos montones de carnes rojas, sabiendo o no sabiendo que la producción de carne para nuestras mesas es completamente insostenible y un contribuyente mayor al calentamiento global. Entonces, no es suficiente para nosotros decir que el gobierno debe reducir sus emisiones de carbono en un 80 por ciento sin que al mismo tiempo entendamos que como individuos, como familias y como comunidades tenemos que comprometernos con el mismo tipo de transformación –la misma evolución de valores, intenciones y conductas- que le estamos exigiendo a nuestras corporaciones y nuestros gobiernos”.

Puedes leer el artículo completo haciendo clic aquí.

Regresar a la lista de contenidos de esta edición.